Algo de magia debe tener Heidelberg, que enamoró a los artistas románticos, quienes se rebelaban contra la exaltación del raciocinio de las corrientes anteriores. Esta ciudad, que presume de tener la universidad más antigua del país y una de las más prestigiosas de Europa (diversos de sus estudiantes han sido premios Nobel), se considera el centro del romanticismo alemán, corriente que pregonaba con nostalgia su admiración por lo medieval, la naturaleza y la cultura popular.

Con una imagen de postal compuesta por el Castillo de Heidelberg, el río Neckar, y los verdes bosques circundantes, el Heidelberg moderno toma el relevo de la mano de sus universitarios, siempre joviales y animados, a aquel pasado de literatos soñadores que paseaban por el Paseo de los Filósofos mientras cavilaban.

Descubre con nosotros, o conoce un poco más, qué ver en Heidelberg en un día.

Mapa

Cosas que ver en Heidelberg

En lo sucesivo te contaremos los lugares esenciales de la ciudad, pero si buscas tours y excursiones, en 7 Actividades y visitas guiadas en Heidelberg, encontrarás algunas propuestas.

Castillo de Heidelberg

La mejor de las cosas que ver en Heidelberg en un día es su Castillo. El monumento más formidable de la ciudad.

Se trata de un castillo renacentista medio derruido, y que tiene el encanto de las cosas antiguas y abandonadas.

Las fachadas parecen corresponder a distintas edificaciones. Ello se debe a que la construcción fue objeto de múltiples ampliaciones en épocas sucesivas. Así que cada vez se construía según la moda del momento, lo que acabó dando ese efecto de conglomerado.

Qué ver Heidelberg un día

En el interior del Castillo de Heidelberg

La entrada, que se paga, permite ver el patio interior y una terraza en la parte posterior que tiene una panorámica sensacional.

Dentro del castillo hay un Museo Farmacéutico y el tonel más grande del mundo. Una combinación extraña, que hace que la sensación de encajar piezas que no se corresponden, se traslade de las fachadas al interior.

En el exterior hay jardines, un parque, y una terraza con vistas.

Tenemos un artículo exclusivo sobre el Castillo de Heidelberg donde hallarás más información.

Tonel Castillo Heidelberg

Tonel del Castillo de Heidelberg

Hauptstrasse, la calle comercial

Heidelberg se esparce, rodeada por montañas, a lo largo del río Neckar.

La calle que atraviesa todo el casco antiguo es Hauptstrasse. Es allí donde se concentran el turismo, las tiendas, y los locales de restauración.

Marktplatz, la plaza más importante

Una de las plazas más importantes que ver en Heidelberg en un día es Marktplatz.

Fuente de Hércules

Fuente de Hércules, en Marktplatz

Curiosamente, Heiliggeistkirche, el templo más relevante de la ciudad, le da la espalda, con el acceso del otro lado.

El elemento más destacado es la Fuente de Hércules, donde se encadenaba a los ladrones.

Jesuitenkirche

El antiguo barrio judío tenía su centro en la Jesuitenkirche, una hermosa iglesia de arenisca roja.

De su exterior destaca la fachada principal, a dos aguas, con superposición de dos órdenes. Un estilo típico romano, pero que no es nada habitual en Alemania.

El interior decepciona un poco, por el predominio del color blanco, solo roto por un toque de color en los capiteles de las columnas.

Heidelberg un día

Exterior de Jesuitenkirche

Heiliggeistkirche o Iglesia del Espíritu Santo

Heiliggeistkirche fue concebida como lugar de inhumación de los Electores del Palatinado, un territorio geográfico y político del Imperio Sacro Romano Germánico.

Hoy día es la iglesia más importante de Heidelberg, y una de las más visitadas de Alemania.

En ella estaba inicialmente la Biblioteca Palatina, la más notable durante el Renacimiento, hasta que fue saqueada y confiscada por ambos bandos durante la Guerra de los Treinta Años.

A su alrededor se disponía el antiguo mercado, y como reminiscencia de aquel pasado, en sus muros exteriores aún hoy hay tiendas y espacios destinados al comercio, como terrazas de bares o restaurantes.

Kornmarkt, el mercado de los cereales

La pequeña y armoniosa plaza de Kornmarkt, bordeada de hermosos edificios de estilo renacentista, fue antiguo epicentro del mercado de cereales.

Es un paso obligatorio cuando uno va camino del Castillo.

Kornmarkt

Kornmarkt

Apúntate al Free Tour

Free Tour por Heidelberg

Una forma ideal de conocer la ciudad es con una visita guiada al estilo Free Tour.

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Peterskirche, la iglesia más antigua

Hasta la construcción de Heiliggeistkirche, Peterskirche fue la iglesia parroquial de Heidelberg, siendo esta última la más antigua de la ciudad.

A finales del siglo XIX se entregó a la Universidad. Y a partir de entonces se enterraron allí numerosos profesores. En los muros exteriores de Peterskirche hay epitafios de profesores universitarios.

Studentenkarzer, la cárcel para universitarios traviesos

Los estudiantes universitarios han sido siempre unos golfos, y la prueba irrefutable la tenemos en la Studentenkarzer, una antigua prisión para estudiantes que funcionó desde 1823.

Allí daban con sus huesos los que armaban escándalos, borrachines, etc.

Studentenkarzer

Studentenkarzer

En aquella época quienes podían pagarse la Universidad eran hijos de familia bien, o sea que muy dura la estancia no debía ser. Muestra de ello son los incontables e ingeniosos grafitis que decoran cada centímetro de pared y techo, que demuestra que allí dentro no estaban tan mal.

Museo de la Universidad

Al pagar la entrada de Studentenkarzer, también se tiene acceso al Museo de la Universidad.

En él se exponen piezas del antiguo Egipto, Roma o Grecia, además de fotos de estudiantes que ganaron el premio Nobel, junto con manuscritos de invenciones o ideas que les llevaron a conseguir el prestigioso reconocimiento.

El recorrido lleva hasta la Alte Aula, una emblemática sala de estilo neorrenacentista, donde se realizan celebraciones y actos relevantes.

Alte Brücke, el Puente Viejo

Tu visita de un día en Heidelberg debería cruzar el Puente Viejo o Alte Brücke, que une el casco antiguo con la orilla derecha del río.

Está construido con una vistosa arenisca roja, que constituye, junto con el Castillo, una de las imágenes más icónicas de Heidelberg.

Alte Brücke

Alte Brücke

Junto a la puerta fortificada del lado de la urbe, hay una estatua de un mono con un espejo, símbolo de la ciudad.

Philosophenweg o Paseo de los Filósofos

En la orilla derecha del río Neckar, en el lado opuesto, encontrarás el Paseo de los Filósofos, un caminito sinuoso y asfaltado que bordea el río y regala unas vistas maravillosas de la ciudad y el Castillo.

Puedes llegar a él desde Alte Brücke o desde Theodor-Heus Brücke. En este último harás tu camino mirando al Castillo.

En un día en Heidelberg no te dará tiempo, pero por detrás de la colina quedan algunas cosas dignas de ver, como Michaelskloster, un monasterio en ruinas, o Thingstätte, un anfiteatro construido por los nazis.

Que ver Heidelberg un dia

Heidelberg desde el Paseo de los Filósofos

Königstuhl

La última de nuestras recomendaciones de cosas que ver en un día en Heidelberg es Königstuhl, una colina que ofrece unas vistas fantásticas.

Entre el Castillo y Kornmarkt hay un funicular llamado Bergbahn, cuya última parada lleva hasta lo alto de Königstuhl.

En lo alto de la colina, además de buenas vistas, hay entretenimientos infantiles y senderos para andar.

Dónde dormir en Heidelberg

Dormir en Heidelberg tiene truco, o trampa, o ambos a la vez.

Heidelberg es una ciudad distribuida de forma alargada. Su casco antiguo, donde están las principales cosas que ver en un día, se encuentra en el extremo oriental, mientras que la ciudad más moderna crece hacia el oeste.

Cerca de la parte vieja los alojamientos son más caros.

Así que el dilema es, básicamente, dormir barato y algo alejado, o dormir en el centro y pagar bastante más.

Afortunadamente, hay un buen sistema de transporte público, con tranvías y autobuses, así que estos te ayudarán a desplazarte si te alojas en la zona más moderna.

Para dormir barato, las opciones serán hostels y otras habitaciones compartidas. Lotte es un hostel céntrico y económico. Steffis está cerca de la estación de tren, y tiene habitaciones dobles.

La Pensión Jeske es posiblemente una opción perfecta si quieres gastar poco y estar céntrico.

A un coste superior, pero aún nada desorbitados y con una ubicación inmejorable, tienes Hackteufel y Old Bridge Apartment.

Puedes buscar más alternativas en Booking, Agoda, o en este mapa:



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Cómo moverse

Por la configuración alargada de la ciudad, llegar hasta el casco antiguo puede suponerte unos 30 minutos andando. Por ello, para ver Heidelberg en un día y no perder el tiempo, deberás echar mano del transporte público (si te has decidido por dormir en la parte occidental).

Las líneas de bus 32, 33 y 35 recorren Heidelberg de esta a oeste, y también el tranvía 20, que es el único que llega hasta el centro histórico. DB.com, la web oficial del transporte público en Alemania, te va a facilitar la vida sobremanera.

Para ahorrar colas y simplificar tu movilidad, la Heidelberg Card permite utilizar el transporte público de manera indiscriminada durante un período de tiempo (incluidos trenes regionales), y da acceso a algunas atracciones turísticas como el Castillo, entre otros beneficios.

Dónde comer

Para darte un capricho, el Restaurant Romer o el Heid’s Grill son excelentes, pero caros.

Weinstube Schnitzelbank es céntrico, más asequible, y con comida típica alemana.

Una opción genuina, pero tampoco tan caro como pueda parecer, es Patria Restaurant. Comerás en un barco a la orilla del río Neckar.

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